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Boca retoma los entrenamientos esta tarde

La lesion de Bareiro que lo dejaría afuera de lo que resta del semestre

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Boca sufrió un golpazo: cayó por 3-2 ante Huracán en el alargue, en un partido para el infarto en la Bombonera, y se despidió del Apertura en los octavos de final. Una desilusión que nadie se esperaba en el Xeneize en un momento caliente del semestre y que afectó a los jugadores.

Según le informaron a TyC Sports, el vestuario quedó muy golpeado y caído anímicamente. Los futbolistas sintieron que el partido se les escapó, principalmente, por los errores propios que cometieron (de Leandro Brey y Milton Delgado en el primer gol y luego los dos penales que cometió Lautaro Di Lollo en el alargue).

En medio de la tristeza y la bronca, el plantel rescata el esfuerzo: puertas adentro entienden que lo dieron todo. Ahora, buscarán tomarse revancha en las dos finales que tienen por delante en la Copa Libertadores y lucharán por clasificarse a los octavos de final.

"No tengo nada para reprocharle a los jugadores. Hicieron un esfuerzo tremendo, 120 minutos de un partido intenso. Las situaciones las creamos. Tenemos que focalizar en terminar mejor las jugadas", manifestó Claudio Úbeda en conferencia y volvió a lamentar: "No se pueden cometer más ese tipo de errores no forzados. Terminan dejándote afuera de una competencia importante".

El DT decidió licenciar a los jugadores este domingo. El equipo volverá a los entrenamientos este lunes a las 15, en Boca Predio, enfocado en los dos compromisos por el certamen continental frente a Cruzeiro y Universidad Católica, ambos en la Bombonera.

El Xeneize marcha tercero en el Grupo D, con 6 puntos, apenas a uno de diferencia de sus próximos dos rivales (que tienen 7). El conjunto de Úbeda buscará pasar rápido de página tras el golpazo frente al Globo en el Apertura y sellar su clasificación a los octavos de final de la Libertadores. Tato Aguilera para TYC

Adam Bareiro vivió ante Huracán la que seguramente haya sido su peor noche en Boca. Incluso más que la que terminó con su expulsión ante Cruzeiro, el día que el equipo perdió el invicto de 14 partidos. ¿Por qué? Porque volvía después de dos partidos, pero antes de la media hora de juego pidió el cambio por un dolor desgarrador, si hasta por la transmisión se escuchaban sus gritos. Sin embargo, lo peor es lo que viene; o lo que no va a venir -mejor dicho- para él.

Si se confirma el desgarro abdominal que le anticiparon a Olé, seguramente ya no pueda estar en lo que resta de la fase de grupos de la Libertadores (Cruzeiro y U. Católica de local, en donde se define la clasificación); y tampoco tendrá muchas chances de ganarse un lugar que ya veía desde lejos en la lista paraguaya de Gustavo Alfaro para el Mundial de junio.

Bareiro no venía siendo convocado para su selección y, sin jugar el resto del semestre, difícilmente pueda torcer esa situación. Con lo cual su mala noche vs. Huracán termina siendo algo más que eso, en medio de un contexto que pintaba mucho mejor por su muy buen arranque de ciclo en Boca (seis goles en en 13 partidos) y por lo que significaba para el equipo en el intento por seguir avanzando en el Apertura.

Según confirmó el propio Claudio Ubeda, Adam sufrió la lesión en la zona del abdomen en una jugada anterior a su primera salida. Fue a los 19’ del PT cuando tras un desborde del Ruso Ascacibar intentó una chilena sin éxito, tras la cual quedó tendido con las primeras muestras de dolor.

Unos minutos después, mientras Leandro Paredes se disponía a patear el enésimo tiro de esquina en la búsqueda del empate, de pronto la preocupación se apoderó de todos ver que Bareiro salió de la cancha con visibles muestras de dolor, se tiró al piso y con gestos que parecían de desesperación. Fue tras la primera salida fuera del campo para ser atendido y luego de intentar volver a cancha.

“Seguramente es un desgarro abdominal”, le confirmaron a Olé desde el entorno del jugador. Una sentencia que dejó toda esa sensación ya en cancha, y que seguro se corroborará mediante los estudios que el delantero se realizará en estas horas.

Sin dudas, una noticia desgarradora para Bareiro, en primer lugar, pero también para Boca y Ubeda, que más que nunca necesitan goles para avanzar nada menos que a los octavos de final de la Libertadores, el gran objetivo para el que cada vez tiene menos margen de error. Gonzalo Suli para Ole